lunes, 18 de febrero de 2008

"Abrazo y algo más"...reflexiones de mujer

Un simple abrazo, un simple gesto que entrega amor, afecto, seguridad, confianza. Cuando dos cuerpos se unen y se sienten piel a piel, se expresan mutuamente la energía que transmite cada uno, es el lenguaje de los sentidos que habla en silencio, desde ahí siento el más profundo grito del alma que emerge como un huracán, tan contenido, tan necesitado de afecto. Es ahí cuando veo al otro en su ser, me brinda con sus celúlas todas las manifestaciones de su emocionalidad, siento que me abraza suave, tierno, y a momentos aprieta fuerte para decirte"no quiero dejarte"..."te amo". Es tan fuerte lo que sentimos que no quiero que acabe.
Pasamos el día, a cada hora, cada segundo de nuestras existencias perdiendo momentos de cariños tan sutiles y esenciales, que cuando nos damos cuenta ya ha pasado otro día, y no hemos alimentado esos momentos y así pasa la vida de una manera plana, sin diferencias que marquen nuestras vidas¿por qué somos así?, ¿por qué no aprendimos a amar?, si desde el amor es que somos capacez de pensar, de trabajar con más ganas, de pensar más lúcidamente.
Lo que si sé es que como humanos, somos seres lenguajeantes, amorosos y comunicativos. Podemos cambiar, transmutar, transformar todo lo que nuestras realidades nos permitan hacerlo; hoy hago algo distinto, me sumergo en el placer y la catársis del escribir, me provoca una inmensa felicidad, el poder explosionar e irrumpir al exterior, salir del oscurantismo, del miedo, del silencio. es la voz de mujer, de persona que vuela hacia la libertad del pensar, del amar, y así como yo hay más mujeres que necesitan desplegar sus alas, abrir su mente en su mirada. Estoy llena de amor y esperanza, !quiero vivir!, con amor, con ternura y visión.

Sin ánimo de ofender
Por un territorio emocional más ecológico, equilibrado y sostenible

Jaume Soler y Mercè Conangla
(Autores del Bestseller Aplícate el cuento)

A modo de preámbulo

Nada se olvida más despacio que una ofensa
y nada más rápido que un favor
Martin Luther King

¿Vale realmente la pena arrastrar algo que no podemos cambiar? Si nos sentimos cansados, sin alegría, decepcionados por la vida, desengañados con la gente; si no conseguimos nuestros objetivos, si nos es difícil mostrarnos creativos, si nuestras relaciones personales dejan mucho que desear… quizás estemos viviendo en el territorio de la ofensa: ocupando nuestra memoria con el recuerdo obsesivo de situaciones dolorosas pasadas y devolviéndolas una y otra vez a nuestro presente; invirtiendo de forma destructiva nuestra energía emocional. En este territorio vivimos ausentes de la realidad y de las oportunidades de felicidad que el presente nos ofrece.

La ofensa funciona como un filtro que deja afuera todo lo bueno, lo noble y lo amable; detecta y destaca las huellas de la desconfianza, los indicios de mezquindad, los restos de basura emocional que se genera a nuestro alrededor. Así reafirma las cuerdas que nos atan a ella. Y nosotros, dejamos de avanzar y podemos acabar hundiéndonos en un círculo cada vez más y más profundo. Persistir en la ofensa significa quedarnos divididos y en conflicto. El conflicto parte en dos y esta división hace enfermar, porque provoca fugas de energía y nos descentra.

Si algo hemos aprendido es que con la ofensa no se llega a ninguna parte. Cargar con ella es muy poco inteligente. Las ofensas son como losas que nos pesan y tierra abonada donde crece el rencor y el resentimiento; crean un clima emocional enrarecido y contaminador y bloquean nuestra energía emocional creativa.

Este libro trata de la ofensa y del fácil arte de ofender y de sentirse ofendido pero, sobre todo, de cómo ser menos susceptibles a la ofensa y cómo recuperar la paz perdida. Primero centramos nuestra reflexión en los eslabones de la cadena: qué es una ofensa, cuál es el papel del ofensor —consciente o inconsciente— y cuál el del ofendido. Veremos que no es necesario que exista un ofensor consciente para que alguien se sienta ofendido. Constataremos que ni tan sólo hace falta que el ofensor sea una persona; muchas personas viven ofendidas con la vida, con la fortuna o con el azar. Después, tomaremos conciencia de la constelación de emociones que van unidas a la ofensa y cómo puede afectar a nuestra vida el hecho de dejarnos llevar por ellas. Finalmente, buscaremos mejores estrategias para vivir una vida más ligera de equipaje, más libre, más autónoma, con mayor sentido de la realidad y también con mayor sentido del humor. Será preciso aprender a diferenciar lo que es un mero inconveniente de lo que es en realidad un problema; entender que un conflicto puede ser una oportunidad para mejorar nuestra vida y que la mejor protección para vivir una vida alejada de ofensores y ofendidos es la coherencia con uno mismo. Así tendremos fuerzas para hacer lo que consideramos que es preciso hacer «a pesar de la mirada y el juicio del otro». Estos serán buenos indicios de haber realizado avances en nuestro crecimiento personal.

Sin riesgo no hay libertad. Es preciso darse una oportunidad. Es necesario tomar una decisión antes de que nuestras fuerzas estén demasiado mermadas. Es hora de desprenderse y nadar hasta la costa. Las consecuencias de no hacerlo son mucho peores. «Todo el mundo tiene suficiente valor, sólo que no lo está usando. Una vez comienzas, fuentes dormidas se vuelven activas y te vuelves capaz de tener más valor y rebeldía.» 1 Este libro propone trabajar para lograr un territorio emocional más ecológico, equilibrado y sostenible. Esto nos permitirá alcanzar más serenidad y armonía interior.

Violencia Familiar


Estuve leyendo acerca de la violencia familiar, pensé que estaba ajena a esa realidad y hoy me doy cuenta que la he vivido toda mi vida, ¿cómo no hemos sido capaces como sociedad de darnos cuenta de esto?, hay relatos y testimonios potente
s de mujeres y más mujeres, tribunales de familia repletos y sobrepasados, es que... ¿no entendemos lo que es la cultura del patriarcado?,cada siglo y cada época ha trazado un impronta de modos de vivir.






Desde que se instauraron las primeras civilizaciones en donde el poder de
...iba a decir de los hombres, pero si soy justa es más que eso es la instauración del poder dominante de roles sobre roles, la mujer es vista como un ser inferior en nuestras comunidades latinas, y las legislaciones internacionales apuntan a la "equidad de género", a la "equidad global", como sistema y modos de vivir, es lo que en educación se intenta educar, ahora con la llegada de los objetivos transversales, los valores descuidados y direccionados a vernos todos como personas, sin divisiones de jerarquías, es la reflexión hacia el ser, hacia el humanismo,hacia la resolución pacífica de conflictos, es darle importancia a la comunicación, al poder de los afectos, a la democracia, al entendernos en relaciones dialógicas, empáticas, tolerantes y consensuadas. Creo que cada individuo es el que debe reflexionar sobre estos asuntos y desde uno concientizarse para cambiar los modelos que hemos aprendido desde el orígen de nuestras vidas. las víctimas del maltrato se sienten culpables, responsables de su condición, y el conocimiento a nivel conceptual y legal de estos temas, el hablar de esto nos permitirá salir de este mal círculo vicioso.
Nunca es tarde para salir de esto,nunca es tarde para darse cuenta del estilo de vida que hemos permitido, para el bien de nuestro hijos, que no repitan los malos modelos, para vivir en el amor.